La autoregulación emocional en la autonomía de las y los alumnos en el trabajo a distancia

En este documento, la Mtra. Claudia Elena Evangelista Salazar, docente de 5o grado en la escuela primaria Adolfo López Mateos, en Colima, nos presenta estrategias para mejorar la motivación e inteligencia emocional de las y los estudiantes. Se trata de una buena práctica en la categoría “selección y reorganización de contenidos curriculares”, como parte del ejercicio de sistematización de buenas prácticas de docentes en pandemia, encabezado por Grupo Loga, el Faro Educativo de la IBERO, Proeducación, Pauta y Renaced, y cobijado también por la Red de Mujeres Unidas por la Educación.

Claudia Elena Evangelista Salazar

Docente de la Escuela Primaria Adolfo López Mateos

Colima

Ubiquemos la buena práctica

 

Categoría: Selección y reorganización de contenidos curriculares

Nivel y modalidad educativa: Primaria

Grado escolar: Quinto grado

Turnos: Matutino

Fines perseguidos

El objetivo general de la práctica fue lograr el autoconocimiento a partir de la exploración de las motivaciones, necesidades, pensamientos y emociones para que los alumnos sean regulares, autónomos y mejoren día con día. Como objetivos específicos se plantearon: i) Desarrollar habilidades para la regulación de las emociones, sus causas y consecuencias; y, ii) Reconocer la autonomía que tienen para que a partir de ello los estudiantes puedan enfrentar situaciones adversas.

Puntos clave de la práctica

En lo personal, pienso que en este momento existen prioridades más allá de cumplir con un programa de estudio, buscar el medio por el cual transmitiremos una clase o la vinculación de un tema con un programa de televisión. Me refiero a la estabilidad emocional por la que atraviesan nuestras alumnas y alumnos, y, a su vez, a cómo muchos de ellos hacen el esfuerzo por aprender por sí solos a la distancia. Esto es, la autorregulación y autonomía de los alumnos por aprender a la distancia.

Considero que una parte importante de nuestra labor como docentes no sólo es desarrollar en nuestros estudiantes habilidades cognitivas, sino también socioemocionales y más en este tiempo de aislamiento e incertidumbre para muchos. Es importante abrir espacios para dialogar acerca de nuestras emociones, identificarlas y reconocerlas. Pienso que es primordial poder ayudar a las niñas y  niños a fortalecerse mediante videollamadas, juegos, cantos y actividades específicas donde pongan de manifiesto su sentir y sepan que lo están haciendo bien. Esto puede contribuir al logro de alumnos felices y autónomos que tendrán la capacidad de salir adelante ante cualquier adversidad.

La actividad de más agrado para mis alumnos son los juegos como “El Rey pide…” en el que uno de los participantes funge como rey o reina y pide al resto de los participantes que traigan lo más rápido posible un objeto (peine, almohada, peluche…). El primero que lo muestre en pantalla gana 1 punto, así que ellos emocionados corren por toda su casa para buscar lo que se les solicita y mostrarlo.

Otro de los juegos que les encanta es el de “Enanos y gigantes”  en el que, de acuerdo a la indicación, se agachan o paran según se diga enanos o gigantes. El que haga lo opuesto de lo que se pide, pierde y se sienta.

Una actividad más que les gusta es el juego de “Basta” donde en una hoja se dibuja una tabla con ciertos datos como: nombre, apellido, ciudad, flor o fruto, animal, cosa y total. Uno de los participantes dice en su mente el abecedario y otro grita “basta”. El niño o la niña dice en voz alta la letra en que se haya quedado y todos comienzan a anotar en la tabla las palabras solicitadas que inicien con esa letra. El que termina primero dice “Basta” y ya nadie escribe. Después comparan sus respuestas y si hubo alguna que se repitiera se le da 50 o 25 puntos dependiendo las veces que hayan coincidido y si su palabra fue auténtica (única) obtiene 100 puntos. Gana quien al término de las rondas que se decidan obtenga mayor puntuación.

Como docente es motivante ver la alegría y entusiasmo con la que los alumnos se conectan a las sesiones virtuales. Están a la espera de lo que veremos y jugaremos ese día. Este tipo de actividades logra que el estudiantado esté más atento a las sesiones. Los niños y niñas se muestran contentos y participativos, lo que da la pauta para trabajar con autonomía en lo que se les solicita.

Considero que gran parte de este logro se debe a los vínculos de confianza que se generan en esos momentos, donde se pueden expresar e interactuar con sus compañeros y maestra. Cuando conoces el estado de ánimo por el que atraviesa el niño o niña y su familia y les das seguridad haciéndolos ver y sentir que el trabajo a distancia lo están haciendo bien; aunado a la confianza de continuar trabajando de la mano, se logra la autonomía del alumno. Entendiendo a ésta como la capacidad que tiene cada individuo para desarrollar por sí solo las diversas actividades que se le presentan en la vida. En este caso, las actividades lúdicas fueron un detonante para formar vínculos de confianza y lograr que mis alumnos manifestaran sus emociones e inquietudes del trabajo a distancia y la realización con autonomía de las actividades. 

En mi caso, las madres y padres de familia son los encargados de descargarles las actividades diarias, pero los niños son los responsables de ponerse a trabajar, investigar, contestar y estudiar. De ahí la importancia de platicar con ellos y hacerlos ver el compromiso y beneficio que tendrán al hacerlo todo dentro de un ambiente agradable de confianza y colaboración mutua. También es importante hacerles saber que cuando no entienden algo pueden mandar un mensaje o hacer una videollamada, pero sobretodo, que tienen la capacidad de investigar por sí mismos con el recurso que tengan a la mano (libros, internet, etcétera) para resolver cualquier tipo de problemas que se les presenten

Principales cambios observados

Percibo niños y niñas más contentos y entusiasmados por conectarse y trabajar en la sesión.  Incluso cuando por algún motivo no se hace una actividad inicial específica, ellos lo piden, por lo que nos apuramos a ver el tema y tratamos de al finalizar la sesión platicar sobre lo que han hecho.

De igual manera, los padres de familia, en reunión al término del primer periodo de evaluación, manifestaron una gran satisfacción con la propuesta de trabajo.  Señalaron que sus hijos e hijas se muestran motivados y más comprometidos con el trabajo. Estos comportamientos evidencian que se ha atendido el aspecto emocional mediante el juego y de esta forma se contribuye a su desarrollo socioemocional al colaborar y establecer relaciones positivas que favorecen el trabajo autónomo de los estudiantes.

Entre colegas: recomendaciones para hacer uso de la estrategia o de sus componentes

  • Hacer sesiones de videollamada u otro medio para platicar con las y los alumnos, expresarles palabras de aliento, que sepan que el profesor(a) está al pendiente de ellos y que es importante su participación en las sesiones de interacción.
  • Poner en práctica juegos, cantos, bailes al iniciar las sesiones y permitirles platicar entre compañeros. Ellos se emocionan de volver a verse, aunque sea en pantalla, y como docente hay una satisfacción de verlos trabajar felices y entusiastas. Esto permite conocer e influir un poco en sus emociones en este proceso de aislamiento.
  • Considerar la importancia de las emociones en el trabajo a distancia. Para ello se requieren diseñar actividades donde los alumnos logren identificar, nombrar y autorregular sus emociones y, a partir de ello, encaminarlos hacia el logro del trabajo autónomo para obtener resultados positivos hacia su persona.

 

Facebook
Twitter
Instagram
Youtube
Proed en Casa