generando un ambiente de confianza.

En este documento, el Mtro. Miguel Ángel Benítez Mondragón, docente de una escuela primaria en Gustavo A. Madero, Ciudad de México, nos presenta el proyecto “Generando un ambiente de confianza” como una estrategia para fortalecer las habilidades socioemocionales de sus estudiantes y generar un ambiente de sana convivencia -proyecto que ha realizado de manera presencial antes de la pandemia y replicó de manera virtual en este ciclo escolar-. Se
trata de una buena práctica en la categoría “Socioemocional”, como parte del ejercicio de sistematización de buenas prácticas de docentes en pandemia, encabezado por Grupo Loga, el Faro Educativo de la IBERO, Proeducación, Pauta y Renaced, y cobijado también por la Red de Mujeres Unidas por la Educación.

Miguel Ángel Benítez Mondragón
Docente frente a grupo
Escuela Primaria Tata Vasco
Gustavo A. Madero, Ciudad de México

Ubiquemos la Buena Práctica
Categoría: Educación Socioemocional
Nivel y modalidad educativa: Primaria
Grado escolar:
Turno: Completo

Fines perseguidos

Con el regreso a las escuelas tan complejo, surgieron retos importantes como la falta de participación e integración de las y los estudiantes. Durante las primeras clases noté dudas en sus ideas y participaciones, observé titubeos o confusión en sus expresiones por factores como la timidez e inseguridad y la poca socialización entre ellos no permitía que se sintieran en confianza. Es importante atender estas situaciones para que el grupo pueda aprender mejor en un ambiente donde se sientan a gusto y reforzando la confianza, armonía y seguridad en cada uno.

Por ello, impulsé el proyecto “Generando un ambiente de confianza” que tiene como objetivo generar un ambiente de sana convivencia para que estudiantes se integren como grupo y socialicen afectivamente.

Para lograrlo decidí implementar I) estrategias de integración al inicio de las clases para generar espacios donde se conozca y compartir experiencias personales; II) promover el reconocimiento de las emociones y la regulación de las mismas y; III) reforzar las emociones como seguridad, empatía, confianza para disminuir las sensaciones desagradables que nos dan el miedo, la tristeza y la desolación.

Puntos clave de la práctica

Esta buena práctica la he llevado tanto de manera presencial como de manera virtual, con diferentes grados y grupos en la escuela primaria “Tata vasco” ubicada en la Ciudad de México.

Lo que busca es impulsar el uso de estrategias de integración en las clases, ya sea por día, semanal, quincenal o mensual y de esa manera, las y los estudiantes tengan un espacio para conocer y compartir experiencias que les ayuden a sentirse en confianza, integrarse y puedan participar con más entusiasmo.

En esta ocasión implementé la buena práctica atendiendo al 4°B con una población de 28 estudiantes de los cuales, 16 son niñas y 12 son niños. Es un grupo que me fue asignado por primera ocasión y no habíamos tenido ningún acercamiento presencial y también destaco que en nuestra escuela estamos trabajando clases virtuales y presenciales durante este ciclo 2021-2022.

La buena práctica propone trabajar a partir de las primeras dos semanas de clases actividades de integración y así; sucesivamente ir integrando varias estrategias con el fin de incrementar la integración del grupo estudiantil. Cada actividad tiene un tiempo específico e instrucciones que ayudarán a lograr un objetivo preciso. (Ver Anexo Compilación de actividades). Las estrategias se pueden modificar según la cantidad de estudiantes y la modalidad en la que se encuentren impartiendo clases.

Ahora bien, implemente las estrategias de forma que contribuya gradualmente a la integración y se realizan durante todo el ciclo escolar categorizadas de la siguiente manera:

Estrategias diarias. Se pueden implementar un momento de pausa activa o de dispersión.
* Puede ser al inicio del día, con un saludo y utilizando preguntas como ¿Qué tal amaneciste o cómo te sientes el día de hoy? Para impulsar a compartir una anécdota. Esto se hace con la intención de dar una bienvenida al grupo y que desde ese momento se dé una interacción entre estudiante – estudiante, docente – estudiante, estudiante – docente.

* Durante el transcurso de las clases, sobre todo cuando vemos agobiado o cansado al grupo y funciona muy bien para romper la monotonía de la clase o generar una reactivación y retomar las clases con más ánimo y abiertos para adquirir un aprendizaje.

Algunas estrategias que he utilizado son:

* Rompehielos. Estas son para conocernos más a fondo, conocer datos generales de cada quien, encontrar similitudes o diferencias entre individuos y abrir un canal de comunicación en el grupo. (se puede explorar el internet y encontrar varias dinámicas de socialización).

Además, con la intención de incrementar el acercamiento entre docente y sus estudiantes al inicio de las clases se comparten situaciones como: ¿qué me agradó? Y ¿qué me desagradó? Esto me ayudó a compartir sus gustos o desagrados y que toda la clase los sepa para considerar y ser empáticos.

* Juegos de movimiento. Este tipo de estrategias fueron fundamentales para la organización de equipos de trabajo y para ocupar otro espacio de la escuela, como el patio. Un ejemplo de juego para conformar equipos es “El barco se hunde”, otro que se puede implementar es el juego del “stop”, para ello se pinta en las divisiones el nombre de cada integrante del salón y al maestro. (Ver anexo de compilado).

Con la implementación de esta serie de estrategias varios estudiantes que no eran tan sociables o que en ocasiones llegaron a sentirse marginados, fueron integrados y se generó la empatía con otros compañeros pues la relación entre todos ya es más unida.

Estrategias periódicas. Se pueden realizar por semana, quincena y/o al mes, algunas se retoman en varias ocasiones con el objetivo de ir modificando la intención de las actividades para obtener un resultado en distintos ámbitos. Están más enfocadas a concientizar a los estudiantes sobre el buen manejo de sus emociones y con ello, proyectar sus ideas y
opiniones hacia un ambiente que mejore su rendimiento académico y social. Algunas de las estrategias que ocupe son:

* Lista de acuerdos. Siendo una estrategia fundamental pues se elaboran acuerdos de convivencia entre todos y se tomarán en cuenta durante el tiempo que estemos en clases para impulsar un ambiente de armonía y sana convivencia. Esta lista de acuerdos, es funcional porque hará visible valores o actitudes que se pueden convertir
en un hábito.

* El juego de la botella, utilizando la base del juego, busca impulsar seguridad y confianza, así como el seguir conociéndonos a través de que estudiantes sean participativos, formulen preguntas y analicen situaciones.

En las primeras tres semanas se comienza a fortalecer la comunicación y quizás, los estudiantes muestran más interés por participar y compartir cosas nuevas. Es el momento para que aprovechemos en continuar la integración del grupo y trabajando cuántas veces se pueda estas estrategias, contemplando los tiempos de nuestras actividades académicas.

Avanzado el primer trimestre, se pueden implementar las siguientes estrategias:

* Las emociones. A través de una diapositiva donde se verán imágenes que reflejan diferentes emociones (alegría, frustración, miedo, empatía, seguridad); se busca que los estudiantes las identifiquen y relacionen con vivencias o situaciones de su día a día. Esto busca que los estudiantes se aperturen a la socialización y participación.

* La telaraña. Llevando a cabo esta estrategia logramos conocer más cosas de cada integrante y se logra identificar que se tienen más cosas en común. Además contribuye al incremento de la confianza para preguntar sobre temas más profundos o cercanos.

Al implementar estas estrategias en diferentes momentos se logrará acentuar más el canal de comunicación. Algo que puede rescatar como evaluación de impacto sobre las estrategias fue que noté que entre estudiantes se desearon cosas muy positivas cuando salieron de vacaciones de diciembre y que esperaban regresar para seguir trabajando, jugando,
conociéndose.

 Al regreso, continuamos con los espacios para implementar nuevas estrategias como las siguientes:

* La tómbola, esta estrategia se puede trabajar tanto para la integración como para la participación sobre un tema de alguna clase. Utilizando un recipiente grande y tarjetas de papel donde se escribe el nombre de cada alumno.

La intención puede ser variada, por ejemplo generar una autoevaluación, reforzar valores o hasta para trabajar emociones compartiendo anécdotas.

En el momento presente (Marzo 2022) he notado al grupo más integrado, socializando y participando de manera respetuosa, argumentada y defendiendo sus opiniones. Con lo anterior, decidí dar un nuevo rumbo a las estrategias y dirigirlo a lo lúdico, con la intención de romper lo cotidiano de las clases y que se soltaran e integraran aquellos estudiantes que aún no lo hacían como se esperaba.

Para cerrar los dos últimos meses del ciclo escolar mayo-junio, se puede retomar el trabajo de las emociones para generar empatía, por ejemplo:

* Reconociendo mis emociones, se proyectó una nueva diapositiva sobre las emociones; en esta ocasión usaré imágenes de personas, dibujos animados, incluso, algunos estudiantes pueden compartir fotografías de ellos expresando una emoción.

En cada proyección se pretende identificar el sentimiento y compartir en qué momento lo han presentado y si lograron regularla. Algo a destacar es que se debe enfocar en emociones que se manifiesten de manera más reiterativa como el enojo, la tristeza y la frustración.

* El frasco de las emociones. En esta actividad se pretende que identifiquen las emociones por sus colores y las relacionen con sus estados de ánimo para que las trabajen y expresen asertivamente.

Los recursos para implementar la buena práctica son diversos, porque cada dinámica tiene materiales específicos, son fáciles de conseguir y no son caros. Entre los que podemos encontrar son:

* Materiales tipo reciclados o para manualidades: hojas, cajas, estambre, botellas
* Materiales técnicos: proyector, computadora bocina
* Espacios físicos: salón de clases, bancas, mesas, patio.

Algo importante para la implementación es el rol que como docente tenemos que tomar, en todas las estrategias se es el mediador en el grupo. Además se debe propiciar el respeto y la empatía para que el ambiente grupal sea “tranquilo y seguro”. También, siendo mediadores de las conversaciones, es importante apoyarnos de nuestro lenguaje corporal, utilizar un diálogo asertivo y acorde a la edad de las y los estudiantes.

Básicamente, la función del docente es que en todo momento y espacio, propicie un ambiente seguro, tomando una actitud de espontaneidad, permitiendo las risas y la relajación. Como docente se tiene que desarrollar la empatía para incentivarlos a compartir sus experiencias, ideas y emociones, sin mostrar exigencia o presionarlos.

Una de las actividades que considero más exitosa es la estrategia “las emociones”, pues a partir de ella, los estudiantes comprendieron su sentir ante diferentes situaciones que vivieron en esta pandemia y al regreso a clases presenciales. Les sirvió para liberarse de algunas emociones complejas como: la frustración, el enojo, la inseguridad, el miedo y lograron abrir canales de comunicación para expresarse mejor.

Considero que la Educación Socioemocional es un proceso de enseñanza-aprendizaje a través del cual las niñas, niños y adolescentes trabajan e integran en su vida conceptos, valores, actitudes y habilidades que les permiten comprender y manejar sus emociones.

Esta buena práctica promueve justamente la construcción de una identidad personal y desarrollar la empatía en un grupo para establecer relaciones positivas. Además, se logra que como docente nos involucremos con el grupo que se tiene a cargo y se propician dinámicas sanas, de respeto entre estudiantes y docentes hasta de toda la escuela. El fin último es alcanzar un clima de confianza en el aula que permita que el salón de clases (sea presencial o virtual) sea un lugar idóneo para el trabajo, la aceptación y la integración de cada estudiante.

Principales cambios observados

Uno de los primeros cambios que se vieron en el grupo fue la constancia y asistencia, ya que al principio eran pocos estudiantes los que asistieron o se conectaban en las sesiones virtuales.

Se ha logrado que estudiantes que al inicio del ciclo escolar mostraban timidez, inseguridad o nerviosismo ahora participen con seguridad y compartan opiniones, ideas y emociones lo que muestra que se abrió un canal de comunicación que nos permite integrarnos como grupo. También vi cambios en mí donde logré desarrollar más la empatía, la cual, me ayudó a propiciar confianza hacia mis estudiantes y hacerlos sentir a gusto en las clases.

Entre colegas: recomendaciones para hacer uso de la estrategia o de sus componentes

Para conseguir que esta práctica de buenos resultados y alcances, el docente tiene que ser empático, flexible, comprender y atender las emociones de sus estudiantes. Por eso, recomiendo lo siguiente:
1. Trabaja en tus emociones, busca tus cualidades, fortalezas y explótalas para mejorar el acercamiento que puedes tener con tus estudiantes.
2. Genera clases más dinámicas, incluye movimientos corporales, juegos, muéstrales que en el aprendizaje también pueden existir risas.
3. Sé espontáneo; utiliza tu creatividad para crear estrategias divertidas.
4. ¡Atrévete a cambiar lo monótono a lo atrevido y divertido!: usa materiales que no sueles ocupar, atrévete a utilizar disfraces, cambiar el tono de voz… ¡La imaginación no tiene límites!

5. Sé parte del grupo. Recuerda que eres uno más y que aunque seas el guía del aprendizaje, puedes ser parte del grupo generando diálogos acorde a su edad y recordando que también fuiste estudiante.
6. Que tus estudiantes no te vean únicamente como el docente y la autoridad en el aula, sino como un compañero en el cual pueden sentirse en confianza y que les dará un buen consejo y orientación.
         a. Puedes generar pláticas de interés de tus estudiantes
         b. Crear círculos de estudio sobre lecturas que ellos propongan.
         c. Generar actividades lúdicas, dejar de ser un observador e integrarse en los juegos y dinámicas que realizan.

7. Abre tu mente y comparte emociones, pensamientos, historias. No temas a ser juzgado. También puedes estar abierto a ideas nuevas y sugerencias de otros colegas o incluso de estudiantes y padres de familia para mejorar tu trabajo en tus clases.
8. Algo que ayuda es que cada día se reciba a estudiantes con preguntas tales cómo, ¿qué tal te sientes?, ¿hoy qué te motivó a venir?, ¿quieren compartir algo? Da libertad a su expresión. Como docente soy el primero en dar inicio o ejemplo a la dinámica.
9. También debemos respetar si no quieren participar con algún comentario y, más adelante dar un acercamiento individual para saber las razones o circunstancias por las que no compartió algo y trabajar en ello para que la próxima ocasión se sienta con seguridad de compartirnos algo.

Material multimedia de soporte

Dinámicas desarrolladas en la aplicación de la buena práctica “generando un ambiente de confianza” (Documento)
https://drive.google.com/file/d/19COTJMJJhw4fmDaZ3rWRlow0k_kb3uGu/view?usp=sharing

Evidencias fotográficas
https://drive.google.com/file/d/1_Vi8CVX-rgrh-ATpGFHtRoVArdwCj7_1/view?usp=sharing

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