Abandono escolar en la educación primaria en México: una problemática multifactorial.

Somos Ricardo Santos Guerrero, Juan Carlos Córdova Moreno y Andrés Fernández Vargas, integrantes de la Clínica en Derecho y Política Pública y estudiantes de Derecho del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Esta publicación forma parte de un proyecto colaborativo entre Proeducación (PROED) y la mencionada Clínica. Queremos dar un especial agradecimiento por su guía a Mercedes del Valle y Ana María Zorrilla, pues gracias a ellas esta publicación es posible. Asimismo, agradecemos la indispensable asesoría de las personas especialistas que nos han orientado: Itzel Cabrero, Sonia del Valle Lavín, Anaid Reyes y Alejandro Ordóñez. Este texto revela la opinión de los autores y no debe interpretarse como un posicionamiento oficial o particular de institución alguna.

El objetivo de este artículo es concientizarnos sobre las implicaciones del abandono escolar en la educación primaria, tanto en la persona que lo vive como para nuestro país. Debemos aclarar que para efectos de este artículo se abordará esta problemática únicamente sobre la educación primaria en México, ya que cada nivel educativo merecería por sí mismo su propio artículo y un análisis particular debido a las necesidades que cada nivel tiene. Las causas y consecuencias del abandono escolar a nivel primaria pueden ser muy distintas a las de secundaria o preparatoria.

 

I.- ¿Qué implica el abandono escolar?

La educación no es un privilegio, es un derecho. En la actualidad es casi imposible negar la gran importancia que tiene la educación en la vida de una persona y en el desarrollo de un país. A nivel individual es necesaria para propiciar la movilidad social, el acceso a mejores oportunidades laborales, y el desarrollo de capacidades y la autonomía. En el contexto nacional, un país que cuenta con instituciones educativas fuertes y que garantiza que sus ciudadanos tengan acceso a la educación da pie a mejores niveles de bienestar social y crecimiento económico; además de nivelar desigualdades económicas y sociales.

El sector educativo tiene que lidiar con muchísimos problemas, como la falta de oportunidades de acceso a la educación, la falta de servicios básicos en las escuelas, el rezago escolar, y –el tema de este artículo– el abandono escolar. Cuando hablamos de abandono escolar, nos referimos al alejamiento de un niño o niña de una institución educativa antes de finalizar el grado o nivel escolar que estaba cursando, así como al caso de que no se inscribe o no ingresa al año siguiente que le corresponde. Dicho de otro modo: se presenta cuando un estudiante deja de asistir a la escuela, sin completar su formación.

Para tener un mejor panorama de nuestro país y nuestro inmenso sector educativo, tan solo durante el ciclo escolar 20-21, los alumnos inscritos en algún grado de educación básica ascendían a más de 24 millones; dentro de los que 13 millones acuden a la educación primaria.[1] Si comparamos la cantidad de niños y niñas inscritos en cualquier grado de educación básica, con la población total de nuestro país –128,9 millones según el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)–, aproximadamente el 10.5% de la población mexicana se encuentra estudiando algún grado de educación primaria.

Es momento de preguntarnos, ¿cómo va nuestro país frente al abandono escolar? Existen algunos estados en los que se ha atendido esta problemática de tal forma que se han logrado reducir las tasas de abandono escolar considerablemente. Mientras que hay otros estados donde el abandono escolar ha aumentado durante los últimos años. Disminuir (no erradicar) las tasas de abandono escolar toma muchos años (incluso décadas), lo que nos indica que afrontar esta situación no es algo que se resuelve de la noche a la mañana, sino que requiere un esfuerzo constante.

 

II.- Probables causas, consecuencias e implicaciones del abandono escolar

La educación primaria forma parte de lo que se conoce como “educación básica”. El propio nombre indica la importancia de que las personas concluyan este nivel de estudios, ya que en esta etapa de la vida se trabajan áreas vitales como la comprensión oral, la expresión, la lectura, la escritura, el cálculo, las habilidades sociales, el sentido artístico, la creatividad o la afectividad.

Cuando hablamos de abandono escolar durante la primaria, hacemos referencia a un abandono muy temprano en la vida escolar de una persona considerando que un niño debería cursar la primaria de los 6 a los 12 años. El abandono escolar es un problema multifactorial, lo que quiere decir que existen distintas causas que pueden llevar a una familia a sacar a un hijo o hija de la escuela primaria. Estas causas pueden depender de los factores que se presentan a continuación con algunos ejemplos:

  • Factores socioeconómicos: bajos ingresos familiares, falta de apoyo familiar, despido del tutor o, en general, cualquier problema económico que genere la necesidad de que los estudiantes trabajen.
  • Factores personales o psicológicos: falta de interés o motivación en la escuela, o problemas de mala conducta.
  • Factores institucionales: falta de medios de transporte para llegar a la escuela o la falta de insumos básicos en las escuelas, como agua, pizarrones o butacas.
  • Factores familiares: familias desmotivadas respecto a la formación académica y escolar, familias muy permisivas y poco comprometidas con el logro académico y la autonomía de sus hijos o fallecimiento de familiares y divorcio de padres.
  • Factores sociales: discriminación en los centros escolares, principalmente en aspectos religiosos, de orientación sexual o discapacidad, frecuentemente en forma de «bullying» o acoso.[2]

Cuando una persona abandona la escuela primaria reduce sus posibilidades de desarrollar de forma adecuada estas capacidades, lo que a mediano y largo plazo implica tener menores oportunidades de empleo, mayor vulnerabilidad frente a los demás, discriminación o barreras de superación personal.

 

III.- Impacto de la pandemia del COVID-19 en el abandono escolar

Como mencionamos antes, existen diversos factores tanto familiares, personales, psicológicos, institucionales, económicos o sociales que conducen al abandono escolar. Sin embargo, el 2020 fue marcado por un suceso histórico a nivel mundial, la pandemia de COVID-19. Ésta vino a multiplicar las situaciones que propician el abandono escolar en nuestro país. Es muy importante destacar que la pandemia vino a agravar un problema que ya aquejaba a nuestro país desde hace mucho tiempo atrás. Resulta vital que tanto el gobierno como la sociedad civil ayuden a regresar al aula a todos los niños y niñas por igual, sin importar los motivos que los llevaron a abandonar la escuela.

Respecto al impacto de la pandemia de COVID-19 en el abandono escolar de nuestro país, el INEGI ha encontrado que entre los motivos asociados con el COVID-19 para no inscribirse en el ciclo escolar 2020-2021 destacaron:

  • que se consideraba que las clases a distancia eran poco funcionales para el aprendizaje;
  • que algunos de los padres o tutores se quedaron sin trabajo;
  • que se carecía de aparatos electrónicos para tomar clases a distancia, o
  • que no se contaba con una conexión de internet.[3]

 

IV.- Estrategias para mitigar el abandono escolar

Todo problema requiere una solución, y en caso de un problema con muchas causas como lo es el abandono escolar, se necesita de múltiples medidas. En el sector educativo participan muchos actores, el gobierno, docentes, directores, padres de familia, etc. Y todos ellos pueden ayudar a solucionar el problema que representa el abandono escolar. A continuación, presentaremos algunos ejemplos de cómo se ha trabajado en nuestro país para mitigar este problema.

Un gran ejemplo de respuesta para evitar que los niños y niñas abandonaran la escuela debido a la pandemia es la estrategia “Me quedo en mi escuela”, implementada por la autoridad educativa del estado de Sinaloa. Ésta estuvo diseñada especialmente para evitar el abandono escolar.[4] Según estimaciones del INEGI, se tenía contemplado que el 22% de los niños de educación básica abandonaran la escuela. Sin embargo, se calcula que Sinaloa logró contener su tasa de abandono escolar en 9.2% gracias a esta estrategia.[5]

Pero, como ya se ha mencionado anteriormente, el abandono escolar no es un problema creado por la pandemia, sino que ya era un problema que requiere nuestra atención desde antes. Por lo que importa también revisar ejemplos de estrategias para mitigar este problema que son previas a esta crisis sanitaria. Un gran ejemplo de política es “Quédate”, que fue implementada en Guanajuato en el 2007 y logró reducir la tasa de abandono escolar gracias a la implementación de diversas medidas. Entre ellas destacan la distribución de cuadernillos a padres para fomentar el apoyo desde el hogar, la designación de un amigo tutor para niños con logro educativo bajo;[6] la detección de alumnos en riesgo durante el ciclo escolar; la recuperación de matrícula mediante la readmisión de niños y niñas que se arrepintieron de su decisión al mismo salón de clases; y la canalización adecuada de becas. (7)

También se ha llevado a cabo el desarrollo de estrategias como el Sistema de Alerta Temprana (SisAT), el cual consiste en un conjunto de indicadores, herramientas y procedimientos que permite a los maestros, supervisores y autoridades educativas locales contar con información sistemática y oportuna acerca del alumnado que está en riesgo de no alcanzar los aprendizajes clave o incluso de abandonar sus estudios.[8] Los principales indicadores del SisAT dan cuenta del avance de los estudiantes en componentes básicos de lectura, escritura y cálculo mental. Integra además algunos datos básicos de los estudiantes que la escuela registra cotidianamente como la inasistencia a clases, bajas calificaciones o asignaturas sin aprobar y el registro de alerta en el reporte de evaluación. Esto permite que, una vez identificados los alumnos que se encuentren en riesgo de abandono escolar, las autoridades escolares puedan definir las acciones de intervención educativa necesarias y personalizadas para que el riesgo sea superado a la brevedad posible.[9]

Lo que vemos en común de las medidas anteriores es que buscan atacar los múltiples factores que pueden ocasionar el abandono escolar. Se persiguen soluciones de carácter económico, psicológico, social y/o institucional para que cualquier persona que lo necesite pueda acceder a este tipo de programas. Si bien es cierto que en nuestro país se ha presentado un importante avance en materia de abandono escolar a nivel primaria, aún queda un largo recorrido para garantizar que cada niña o niño de nuestro país no abandone sus estudios.  

 

[1]Instituto Nacional de Estadística y Geografía, “Matrícula escolar por entidad federativa según nivel educativo, ciclos escolares seleccionados de 2000/2001 a 2020/2021”. Recuperado de https://www.inegi.org.mx/app/tabulados/interactivos/?pxq=ac13059d-e874-4962-93bb-74f2c58a3cb9

[2] Corzo Salazar, Ciro. “Deserción Escolar. Universidad Autónoma del Estado De Hidalgo.  Recuperado de: https://www.uaeh.edu.mx/scige/boletin/prepa3/n8/p1.html

[3]  Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2021) “Comunicado de Prensa Núm. 185/21 23 De marzo de 2021”, Recuperado de: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/OtrTemEcon/ECOVID-ED_2021_03.pdf

[4] Diálogo sostenido con Alejandro Ordoñez G. en el marco del curso de la Clínica de Derecho y Política Pública en el ITAM el dia 10 de noviembre del 2021.

[5] Concheiro Borquez, L. (08 de Agosto de 2020). Conferencia de Prensa sobre Educación. (I. Velazquez, Entrevistador); INEGI. (2021). Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación. Ciudad de México: INEGI; y Sistema Integral Educativo Estatal (SIEE).

[6] Logro educativo es aquel conjunto de conocimientos, habilidades y valores que debe asimilar un estudiante durante un ciclo escolar o proceso pedagógico.

[7] SEG. (2008). “PROEDUCA. Formación integral. Programa sectorial de educación, visión 2012”. Guanajuato: Secretaría de Educación de Guanajuato. 

[8] Secretaria de Educación Pública, “Orientaciones para el establecimiento del Sistema de Alerta Temprana SisAT” Recuperado de:  https://siase2.edomex.gob.mx/documents/MANUALES/Manual%20SisAT.pdf

[9] Heidi Karina Correa Carrera, Julio César Ponce Martínez. (2020). “El Sistema de Alerta Temprana (SISAT) para disminuir el abandono escolar en las Escuelas Primaria Rurales de Tabasco”. Recuperado de: file:///C:/Users/CMLL/Downloads/4177-Texto%20del%20art%C3%ADculo-23485-1-10-20210216.pdf  

 

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